Letras

Me quedo contigo

Letra: Enrique Salazar

Si me das a elegir entre tú y la riqueza,
con esa grandeza que lleva consigo.

¡Ay, amor! ¡Ay, amor! ¡Ay, amor! Me quedo contigo.

Si me das a elegir
entre tú y la gloria,
pa que hable la historia de mí, por los siglos.

¡Ay, amor! ¡Ay, amor! ¡Ay, amor! Me quedo contigo.

Pues me he enamorado y te quiero y te quiero.
Y solo deseo estar a tu lado.

Soñar con tus ojos. Besarte los labios.
Sentirme en tus brazos que soy muy feliz.

Si me das a elegir entre tú y ese cielo
donde libre es el vuelo para ir a otros nidos.

¡Ay, amor! ¡Ay, amor! ¡Ay, amor! Me quedo contigo.

Si me das a elegir entre tú y mis ideas, que yo sin ellas
soy un hombre vacío.

¡Ay, amor! ¡Ay, amor! ¡Ay, amor! Me quedo contigo.

Pues me he enamorado y te quiero y te quiero.
Y solo deseo estar a tu lado.

Soñar con tus ojos. Besarte los labios.
Sentirme en tus brazos que soy muy feliz.

Si me das a elegir.

No sé

No sé de qué manera lo quieres oír.
No sé cuántas veces lo he de decir.

Y ahora me quedo contando lágrimas
y escuchando canciones tristes por ti, que hablan de mí.
No sé…

No sé…
Dime cómo lo tengo que hacer. No sé…
Enséñame
a acariciarme sin arañarme,
a besarme sin morderme
te enseñaré…
Yo quiero aprender.
No sé…

Y ahora me quedo contando lágrimas
y escuchando canciones tristes por ti, que hablan de mí.
No sé…

Y ahora me quedo contando lágrimas.
Y escuchando canciones tristes por ti, que hablan de mí…
No sé.

Me escondo en un DO mayor sabiendo que aún existes.
Si sabes como soy,
no busques nubes grises.

Ya ves…
Por qué no lo iba a contar. Ya ves…
Por ti no dejo de llorar.

Y ahora me quedo contando lágrimas.
Y escuchando canciones tristes por ti, que hablan de mí… Y de ti…

Y ahora me quedo contando lágrimas.
Y escuchando canciones tristes por ti, que hablan de mí… No sé…

Ya ves…
Nunca pude imaginar.
Ya ves…
Lo que duele esperar
a que aparezcas frente a mi boca
y yo cantarte canciones tristes que hablan de ti. Escritas por mí.
Ya ves…

Envenéname

Me sobra todo si hablo de ti.
Me basta con decir «te quiero».
A tu lado aprendí
a caminar con miedo por los celos.

Llévame a los ojos de tu atardecer
y a los portales del deseo.
Abre tu boca, envenéname.
De tu lengua quiero el veneno.

Me sobra todo si hablo de ti.
Y si te alejas, no puedo.
A tu modo aprendí
a ahogarme en la fuente de tu sexo.

Llévame a los ojos de tu atardecer
y a los portales del deseo.
Abre tu boca, envenéname.
De tu lengua quiero el veneno.

Me sobra todo si hablo de ti.
Y si nos juzgan como a un reo
que nos condenen por haber querido así,
a la cadena perpetua de tu anhelo.

Llévame a los ojos de tu atardecer
y a los portales del deseo.
Abre tu boca, envenéname.
De tu lengua quiero el veneno.

Llévame a los ojos de tu atardecer
y a los portales del deseo.
Abre tu boca, envenéname.
De tu lengua quiero el veneno.

Me sobra todo si hablo de ti.

Me falta una canción

Aún te falta una canción
que te lleve a mi secreto
y a los pasillos de mi corazón,
por el que late el tuyo inquieto.

Aún te falta una canción para coger aliento.
Por ti tengo inspiración y miedo en los huesos.

Cúbreme con tu manto. Ayúdame a dar el salto.
No soy todo lo que ves. Lo que toco…

Aún te falta un millón
para llegar a cuatro.
Daré los besos que te juré. Ven a buscarlos.

Todo lo que quiero está en ti.
No busco en estribillo ajeno.
Quizás ya no te acuerdes de mí.
No te olvides de lo nuestro.

Cúbreme con tu manto. Ayúdame a dar el salto.
No soy todo lo que ves. Lo que toco….

Cúbreme con tu manto. Ayúdame a dar el salto.
No soy todo lo que ves. Lo que toco….

Cúbreme con tu manto. Ayúdame a dar el salto.
No soy todo lo que ves. Lo que toco… lo parto.

Cada parte de mí

Quizás tengas razón
y estés en lo cierto.
Insistes en que lo vea yo.
Y yo… Yo estoy ciego.

Quizá cuando no estés
te echaré de menos.
Y no me acostumbraré
a los días sin un te quiero.

Cada parte de mí
se ha de acostumbrar
a aprender a no tener miedo a respirar
cuando tú no estás.

Quizá tenga que aprender
a no perder el compás.
Y perderle sin querer
el miedo a aterrizar.

Y saberme esconder
detrás de cada esquina.
Contando los pasos que das,
subiendo la Gran Vía.

Y tener que soportar
el silencio en la ventana.
No supiste mirar (no supe mirar)
hacia donde yo miraba.

Cada parte de mí
se ha de acostumbrar
a aprender a no tener…

Cada parte de mí
se ha de acostumbrar
a aprender a no tener
miedo a respirar
cuando tú no estás.

Si no te tengo yo

¿Para qué tener la luna?
¿Para qué tener el sol?
¿Para qué tener fortuna?
Si no te tengo yo.

Arrugado como un libro a fin de curso.
Parado como el reloj de la pared.
Con el miedo de escribir
en los espejos una y otra vez.

Perezoso como el traje de los domingos.
Malhumorado como en la pecera un pez.
Es muy lejos estar al otro lado
una y otra vez.

¿Para qué tener la luna? ¿Para qué tener el sol?
¿Para qué tener fortuna? Si no te tengo yo.

Colgado como el viejo calendario.
Aburrido como una estación de tren.
No veo el truco en tus manos
una y otra vez.

¿Para qué tener la luna? ¿Para qué tener el sol?
¿Para qué tener fortuna? Si no te tengo yo.

Si no te tengo yo.

¿Para qué tener la luna? ¿Para qué tener el sol?
¿Para qué tener fortuna?

¿Para qué tener la luna? ¿Para qué tener el sol?
¿Para qué tener fortuna? Si no te tengo yo.

Si no te tengo yo…

Aprender a quererte

Mientras quede una canción
y un beso entre los dientes.
Y sentir naufragar sea quererte.

Tú que nunca dices nada,
que te escondes en tu espalda
y tu verano quedó en un cajón.

Mientras quede una canción, aprenderé a quererte.

Mientras quede un rincón
donde esconderme.
Y subirme a un escalón para ver si duermes.

Ser la que pide perdón.
El que te escribe sin razón.
El que el equilibrio pierde.

Mientras quede una canción, aprenderé a quererte.

Aprender a quererte. Aprender a quererte.
Decírtelo no es suficiente.

Y si tu mirada calla
se ahoga mi guitarra. Me mordiste el corazón.

Mientras quede una canción, aprenderé a quererte.

Aprender a quererte. Aprender a quererte.
Decírtelo no es suficiente.

Aprender a quererte. Aprender a quererte.
Decírtelo no es suficiente. Decírtelo no es suficiente.

El balcón de tus labios

Buscaré un lugar
entre tu falda y tu corazón.
En el lago de tu ombligo
para dormirme hoy.

Buscaré un lugar
en las montañas de tu despertar.
Y trepar por la ladera
de tu respirar.

Para esconderme
en tu boca y hundirme en tu voz.
Y que no duela tanto…
tanto silencio.

Para esconderme
en tu boca y hundirme en tu voz.
Y que no duela tanto…

Ordenaré los colores de tu atardecer.
Volaré bajito
como abeja a tu miel.

Dibujaré caminos
con rayos de sol. Caminaré descalza
el precipicio de tu amor.

Para esconderme en tu boca
y hundirme en tu voz.
Y que no duela tanto…
tanto silencio.

Para esconderme en tu boca
y hundirme en tu voz.
Y que no duela tanto…

En el filo de tu espalda.
En el primer escalón.
En el balcón de tus labios
y perder la razón.

Y esconderme en tu boca
y hundirme en tu voz.
Y que no duela tanto… tanto silencio.

Para esconderme en tu boca
y hundirme en tu voz.
Y que no duela tanto…
tanto silencio.

Para esconderme en tu boca
y hundirme en tu voz.
Y que no duela tanto…
tanto silencio.

Corazón de guardia

Asientos vacíos. Belleza robada.
Un corazón de piedra. Se retuerce el alma.

1 de septiembre. Las alas rotas.
Van a por nosotros, de cualquier forma.

Dimos la vida.
Mordimos la noche.
Soy un corazón de guardia, tú mi punto de mira.

Dimos la vida.
Mordimos la noche.
Soy un corazón de guardia, tú mi punto de mira.

Instinto asesino. Doce latidos.
Empieza el tiempo, no, si no es contigo.

Papeles arrugados
que ahogan un te quiero.
Las luces de los faros. Los ojos de mi marinero.

Dimos la vida.
Mordimos la noche.
Soy un corazón de guardia, tú mi punto de mira.

Dimos la vida.
Mordimos la noche.
Soy un corazón de guardia, tú mi punto de mira.

La suerte en el sombrero.
Contamos las monedas.
Con esto no nos basta pero nos sobran besos.

Temblor en las manos. Coraje en las venas.
Soy un corazón de guardia. Tú mi sirena.

Dimos la vida.
Mordimos la noche.
Soy un corazón de guardia, tú mi punto de mira.

Dimos la vida.
Mordimos la noche.
Soy un corazón de guardia, tú mi punto de mira.

Dimos la vida. Mordimos la noche.
Dimos la vida. Mordimos la noche.

Dimos la vida. Mordimos la noche.
Dimos la vida. Mordimos la noche.

Soy un corazón de guardia y tú…
tú mi punto de mira.

Gatos de calle

En el hueco de mis brazos el alma,
para cantar a tu ventanal.
De todas las madrugadas,
sin respirar.

Con el miedo de un ladrón en el cuerpo,
sin saber dónde saltar.
Tu tejado es mi aeropuerto,
tú la joya que quiero robar.

Que se apaguen todas las luces.
A oscuras te quiero buscar.
Mis sueños son gatos de calle
que arañan en tu portal.

No me pidas por qué te lo cuento,
solo quiero que creas en mí.
No preguntes al que me conoce,
nunca le hablo de ti.

Si el sol se pone en tus hombros.
Si la vida te hace elegir…
Yo te pido que cierres los ojos,
yo elijo que los cierres por mí.

Que se apaguen todas las luces.
A oscuras te quiero buscar.
Mis sueños son gatos de calle
que arañan en tu portal.

Que se apaguen todas las luces.
A oscuras te quiero buscar.
Mis sueños son gatos de calle
que arañan en tu portal.

Mis sueños son gatos de calle
que arañan en tu portal.

Mis sueños son gatos de calle
que arañan en tu portal.

Verdaderamente falso

Verdaderamente falso, ciertamente errado.
Blanco ennegrecido, negro clareado.

El azul en las montañas de un mar nublado.
Solo busco en tu alma
lo verdaderamente falso.

Pajarillos que cortejan, verdecillo en las montañas.
Son violetas tus labios
de un vino de carretera.

Yo quiero volver andando por la senda verdadera.
Solo quiero a tu vera
lo verdaderamente falso.

Paso a paso, verso a verso…
grita el poeta mientras espero.
Hazme un hueco en el rincón de tus sueños.
Si es verdadero… Si es falso…

Siempre con letra pequeña y detrás de los cristales.
No quiero más titulares, solo escribe «te quiero».

Si tengo miedo
es de los mortales.
Me escondo en los acordes de cancioneros ilegales.

Paso a paso, verso a verso…
grita el poeta mientras espero.
Hazme un hueco en el rincón de tus sueños.
Si es verdadero… Si es falso…

Camino de puntillas despacito y descalzo.
No apagues las bombillas que iluminan tu faro.

Recuerda los segundos que estoy en tus brazos.
Yo solo quiero contigo
lo verdaderamente falso.

Paso a paso, verso a verso…
grita el poeta mientras espero.
Hazme un hueco en el rincón de tus sueños.
Si es verdadero… Si es falso…
También lo quiero.
También lo quiero.
Yo también… Yo también lo quiero.

Conmigo

Quédate a dormir conmigo.
Quédate a reír conmigo.
Quédate a vivir conmigo.
Yo quiero morirme contigo.

Quédate a soñar conmigo.
Quédate a llorar conmigo.
Quédate a volar conmigo.
Yo quiero morirme contigo.

Y quemaremos todas las lunas.
Apagaremos todas las velas
y contaré los segundos sin ti.

Sumaremos los domingos,
jugaremos como niños.
Me escondo, sabes que estoy aquí.

Quédate a jugar conmigo.
Quédate a bailar conmigo.
Quédate a buscar conmigo.
El amor sin más, contigo.

Y quemaremos todas las lunas.
Apagaremos todas las velas.
y contaré los segundos sin ti.

Sumaremos los domingos,
jugaremos como niños.
Me escondo, sabes que estoy aquí.

Quédate a dormir.
Quédate a reír.
Quédate a vivir.
El amor sin más, contigo.

Detrás del corazón

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