Letras

Manzana de caramelo

Hace tiempo que tengo
pendiente el venir a verte.
Que tiemblan en mis manos
y explotan los dados de la suerte.
Jugar al escondite contigo
en estaciones vacías.
Pellizcar algodones de azúcar
y contarnos mentiras.

La montaña ya no tiene colores
pero mantiene su encanto.
La orquesta afina tambores
cuando se acerca tu santo.
Yo no quiero saber lo que hiciste,
ni verdad ni mentira.
No sé si me fui o te fuiste
pero fue de puntillas.

Que el circo no se vaya nunca.
Que la noria siempre este encendida.
Para comer manzana de caramelo todos los días.

Un poeta a la deriva relamiendo saliva.
Ahogado en su sopa de letras
para escribirte «bonita».
Los surfers esperan su ola. Hay eclipse de luna.
Hay patitos de goma sin nombre esperando fortuna.

La bruja ha perdido su escoba
en un tren con retraso.
Me pongo otra vez a la cola
cada domingo de ramos.

Que el circo no se vaya nunca.
Que la noria siempre este encendida.
Para comer manzana de caramelo todos los días.

Que el circo no se vaya nunca.
Que la noria siempre este encendida.
Para comer manzana de caramelo todos los días.

Hace tiempo que tengo
pendiente el venir a verte.

Cuentas pendientes

Te debo una canción. Me debes un secreto.
Hoy los marineros bajaron al puerto.

Un horizonte blanco
donde vuelas conmigo.
Quiero volver a sentir el miedo
de tenerte en mis brazos.
Volver a sentir el miedo
de estar en tus brazos.

Perdemos altura
y el riesgo es más alto.
Si no hago preguntas
el día es más largo.

Un taxista suicida
con los ojos vendados.
Si amanezco en tu espalda
es la suerte a mi lado.

Si amanezco en tu espalda.

Si los dados se rinden
a completar el sueño.
Que no se duerma nunca
ese demonio ingenuo.

Que se dibuje en la noche
un horizonte blanco.
Quiero volver a sentir
el miedo de tenerte en mis brazos.
Volver a sentir el miedo
de estar en tus brazos.
Volver a sentir el miedo.

El reloj y su tic tac

Duele no poder escribir tu nombre.
Duele más no poderlo cantar.
Duele cada letra silenciosa.
Duele no poder escribir.

Duele sentir frío al recordarte.
Duele el hueco de mi colchón.
Duele encender las luces
de mi habitación.

Duelen tantos aeropuertos.
Duele más no saber volar.
Duele el exceso de equipaje.
Duele que no me vengas a buscar.

Duele contar cada minuto el reloj y su tic tac.

Duele esta ciudad a oscuras.
Duele más tenerte que inventar.
Duele ver que se hace de día.
Duele que nos cierren este bar.

Duele contar cada minuto el reloj y su tic tac.

Duele el traje de los domingos.
Duele sin sombrero y sin bastón.
Duele caminar hacia la iglesia.
Duele sin gafas de sol (devuélveme mis gafas de sol).

Duele lo triste que suena el acordeón.
Duele contar cada minuto el reloj y su tic tac.

Cuadros sin terminar

Cuadros sin terminar.
La guerra continúa.
Tú querías una canción y yo
trepar por la escalera a tu luna de cartón.

Demasiados barcos hundidos
en este mar de valientes.
Todos escribieron su historia.
Todos fueron héroes.
Y quemaron sus naves soñando a Moby Dick.

Y buscaron su puerto como yo te busco a ti. Y
buscaron su puerto como yo te busco a ti.
Y buscaron su puerto como yo te busco a ti.

De perder los papeles siempre estoy a tiempo
y acabar en burdeles, sin protección.
De perder los papeles siempre estoy
a tiempo por una canción.

Tú tenías una canción, yo quería
trepar a tu luna de tu cartón.
Cuadros sin terminar. La guerra continúa.
Y busco un lugar entre tú y yo.

Y busco mi puerto para encontrarte a ti.
Y busco mi puerto para encontrarte a ti.
Y busco mi puerto para encontrarte a ti.

Y busco mi puerto para encontrarte a ti.
Y busco mi puerto para encontrarte a ti.
Y busco mi puerto para encontrarte a ti.

Cuadros sin terminar. La guerra continúa.

La voz que canta

Ahora que sabemos cómo suena
cuando se parte en tres el alma.
Ahora que estar en pie de guerra
es mantenerte la mirada.

Son pocos los recuerdos que tenemos
pero ese tiempo a mí me basta
para saber que en tus brazos
es más fuerte la voz que canta.

A saber quién apagará las luces.
Quién te dirá «descansa».
Quién dibujará esta noche las nubes.
El recuerdo de las fotos no me basta.

El pensar por un momento que no existes,
es tener arena en la garganta.
Dime, dulce campanilla… ¿Quién afinará tus alas?

Y todos los secretos que guarda
esa luna muda y mentirosa.
No se atreve a preguntar tu nombre,
ella sabe lo que mira y lo que esconde.

Son pocos los recuerdos que tenemos
pero ese tiempo a mi me basta
para saber que en tus brazos
es más fuerte la voz que canta.

Son pocos los recuerdos que tenemos
pero ese tiempo a mi me basta
para saber que en tus brazos
es más fuerte la voz….

Es más fuerte la voz…
Es más fuerte la voz que canta.

Aunque me cueste tanto

Aunque me cueste tanto
quererte y no tenerte y mover sola el café.
Aunque me cueste tanto
el ruido de tus llaves al verte desaparecer.

Aunque me cueste tanto caminar descalzo.

Aunque me cueste tanto
el ruido, el silencio y el reloj de la pared.
Aunque me cueste tanto
recordar cuando decías “nunca, nunca fue bien”.

Aunque me cueste tanto seguir esperando.

Aunque me cueste tanto el no volverte a ver.
Aunque me cueste tanto olvidarte otra vez.

Aunque me cueste tanto
dibujar mareas en el hueco de tu colchón.
Aunque me cueste tanto
negociar con el diablo tu corazón.

Aunque me cueste tanto no tener tus manos.

Aunque me cueste tanto
cena para dos aunque tú no estés.
Aunque me cueste tanto
rellenar dos copas y que me den las tres.

Aunque me cueste tanto digerir el llanto.

Aunque me cueste tanto el no volverte a ver.
Aunque me cueste tanto olvidarte otra vez.

Aunque me cueste tanto el no volverte a ver.
Aunque me cueste tanto olvidarte otra vez.

Soñar contigo

Me desvelo enredada en marañas de recuerdos.
Entre dudas, entre deudas, como agua entre mis dedos.
Con el tembloroso vértigo de no tener los pies en el suelo.
Las luces en la calle son bolas de fuego.

Se borraron las estrofas de deseo en horas de recreo.
Ahora es lírica de mini bar casi siempre sin hielo.
Un estribillo es algo caro que debes pagar
y yo nunca llevo dinero.

No, no quiero dormir si he de soñar contigo.
No quiero dormir si he de soñar contigo.
No quiero dormir…

Devorando madrugada como aguja de vinilo en un stereo.
Conduciendo a contra dirección en blanco y negro.
Ordenando el desorden para poder decir te quiero.
Si se vende Madrid… ¡yo me lo quedo!

No, no quiero dormir si he de soñar contigo.
No quiero dormir si he de soñar contigo.
No quiero dormir…

No, no quiero dormir si he de soñar contigo.
No quiero dormir si he de soñar contigo.
No quiero dormir…

Y puedo morir de risa
en esta habitación con vistas pierdo el control.

Vigilando los movimientos de la policía
cual sospechoso entre los coches.
Esperando a que se haga otra vez de día
para que se vuelva a hacer de noche.

No, no quiero dormir si he de soñar contigo.
No quiero dormir si he de soñar contigo.
No quiero dormir…

No, no quiero dormir si he de soñar contigo.
No quiero dormir si he de soñar contigo.
No quiero dormir…

Si me juego la vida

Desnudos sobre los tejados de esta ciudad a oscuras.
Bajo las nubes de un mundo raro y sin razón.
Desnudos para entrar en silencio, en silencio
y con cuidado al último piso de tu corazón.

Que me atraviese el día. Que me parta en dos.
Si me juego la vida saltando a tu balcón.

Que me atraviese el día. Que me parta en dos.
Si me juego la vida…

Apretabas mis tuercas en el banco de la avenida.
Yo no podía respirar.
Estando atrapada no busco la salida.
Prefiero tu guerra a vivir en paz.

Con armas de fuego que me quemen la saliva.
Un nombre falso y un antifaz.
Con armas de fuego que me quemen la saliva.
Tu tercer beso es letal.

Que me atraviese el día. Que me parta en dos.
Si me juego la vida saltando a tu balcón.

Que me atraviese el día. Que me parta en dos.
Si me juego la vida…
Si me juego la vida…
Si me juego la vida saltando a tu balcón.

No tan lejos, ni tan cerca

Ni tan lejos, ni tan cerca.
Ni una nota en la nevera.
Déjame una dirección
para buscarte una vida entera.

Ni tan lejos, ni tan cerca.
Con el deseo de encontrarte
los días rojos del calendario
y brincar por las aceras.

Aprender a echarte de menos
es un trabajo complicado
«No me esperes despierto esta noche» dijiste.

Si has de esconderte escóndete conmigo.
Si has de esconderte escóndete a mi lado.
Puedes quedarte o salir volando.

Con el carnaval en tu espalda.
La fiesta mayor en tus labios.
Las chuches de los niños debajo de tu falda.

Aprender a echarte de menos
es un trabajo complicado.
«No me esperes despierto esta noche» dijiste.

Aprender a echarte de menos
es un trabajo complicado. «
No me esperes despierto esta noche» dijiste.

Ni tan lejos, ni tan cerca.
Con aquellos libros de viaje.
Queriendo leer al poeta.
Queriendo que el poeta cante.

Aprender a echarte de menos
es un trabajo complicado.
«No me esperes despierto esta noche» dijiste.

Aprender a echarte de menos
es un trabajo complicado.
«No me esperes despierto esta noche» dijiste…
mirando hacia otro lado.

Sabes

¿Sabes? Me tiembla el corazón
porque agitaste mi vida. ¿Sabes?
Disparaste sin control en dirección prohibida.

Vuelve a disparar, sin medida.

¿Sabes? Todos me advirtieron
del veneno de tus besos. ¿Sabes?
Me gusta morderlos aunque me quede en los huesos.

Nunca me oirás decir cuanto te quiero.

¿Sabes? Casi mejor que no sepas nada.
Prefiero tormenta contigo a mar en calma.
¿Sabes? Casi mejor que no sepas nada.
Prefiero tormenta contigo a mar en calma.

¿Sabes? Me gusta ver cómo te acurrucas
en la mañana fría.
¿Sabes? Me gusta seguir las huellas
que dejas cuando caminas

hacia cada rincón de un mundo nuevo.

¿Sabes? Casi mejor que no sepas nada.
Prefiero tormenta contigo a mar en calma.
¿Sabes? Casi mejor que no sepas nada.
Prefiero tormenta contigo a amarte en calma.

Prefiero tormenta contigo a amarte en calma.
Prefiero tormenta contigo a amarte en calma.

Hazme en la noche

Letra: Carolina Cerezuela

Hazme un nudo en los recuerdos
para que no, para que no se escapen.
Emborráchame en tus silencios.
Hazme ser tiempo y parte de tus sueños.

Porque cuando todo acabe pensaré en ti.
Porque cuando el sol me roce serás…

Porque cuando todo acabe pensaré en ti.
Porque cuando el sol me roce serás cicatriz.

Hazme un puente a tu medianoche
para caminar sin prisa y sin miedo.
Busca conmigo cada luna nueva.
Dame una noche de arena y sal.

Porque cuando todo acabe pensaré en ti.
Porque cuando el sol me roce serás…
Porque cuando todo acabe pensaré en ti.
Porque cuando el sol me roce serás cicatriz.

Coge mi mano. Acaricia mi alma.
Abrázame eternamente. No mirés atrás.
Baja el telón, que no entre el día.
Hazme ser silencio y herida.

Porque cuando todo acabe pensaré en ti.
Porque cuando el sol me roce serás…
Porque cuando todo acabe pensaré en ti.
Porque cuando el sol me roce serás cicatriz.

Manzana de caramelo

SONY
2016