Letras

Palma

Palma… Palma de mi mano. Palma de mí.
Romana en tus entrañas.
Árabe en todas tus lunas.
Con guiño sefardí.

Para el pintor siempre un boceto.
Del poeta un paseo.
Melodía para el cantautor.

Del marinero su mejor puerto.
Donde los sueños son un cielo abierto.
Para el dimoni un lugar mejor.

Palma… Palma de mi mano. Palma de mí.
Me hago viejo en tus calles.
Siendo niño en mis andares,
siempre camino hacia ti.

Y bajo los pechos de Nuredduna,
que siempre vigilan el mar.
En el castillo se esconde luna,
cuando quiere llorar.

Palma… Palma de mi mano. Palma de mí.
Me hago viejo en tus calles.
Siendo niño en mis andares,
siempre camino hacia ti.

Todo lo que puedo dar

Secretos desnudados por caricias
que nunca puedes pagar.
Estatuas desnudas que soportan
el peso de un cielo de cristal.
Flores que quieren crecer
en un jardín de metal.
Superhéroes que luchan
con guitarras de coral.

Todo lo que puedo dar
es lo que puedo soñar.
Todo lo que puedo dar
nos lleva más allá. Más allá. Más allá.

Verdades escritas con tinta
de seda natural.
Serpientes mensajeras con joyas
regaladas por Alí Babá.

Ya no hay guerras que ganar.
No hay fronteras que pasar.
Ya no hay guerras que ganar.
Siempre es Navidad.

Todo lo que puedo dar
es lo que puedo soñar.
Todo lo que puedo dar
nos lleva más allá. Más allá. Más allá.

Y si queda mi recuerdo
que sea mas loco que cuerdo
y así siempre será verdad.

Todo lo que puedo dar.

Ya no hay guerras que ganar.
No hay fronteras que pasar.
Ya no hay guerras que ganar.
Siempre es Navidad.

Todo lo que puedo dar
es lo que puedo soñar.
Todo lo que puedo dar
nos lleva más allá. Más allá. Más allá.

Mi última canción

Ventanas verdes cierran mi casa.
Hoy no quiero ver el sol.
No quiero hacer nada más que mi última canción.

Me gustaría escribir
como Picasso pintaba,
de la forma más hermosa,
de la forma más desordenada.

Ventanas verdes cierran mi casa.

Vi pasar el tren desde mi balcón.
Vi pasar el tren. Su último vagón.
Vi pasar el tren. Vi pasar el tren.
Mientras yo sigo esperando mi última canción.

Si me llamas soñador, no te equivocas.
Nunca bajaré de esa nube
que me lleve hasta tu boca.
No quiero ser escritor. Solo tiempo para escribirte.
No quiero ser cantor. Solo tiempo para cantarte.
No quiero quererte. Solo quiero tiempo para amarte.

Vi pasar el tren desde mi balcón.
Vi pasar el tren. Su último vagón.
Vi pasar el tren. Vi pasar el tren.
Mientras yo sigo esperando mi última canción.

Vi pasar el tren desde mi balcón.
Vi pasar el tren. Su último vagón.
Vi pasar el tren. Vi pasar el tren.
Mientras yo sigo esperando…

Vi pasar el tren desde mi balcón.
Vi pasar el tren. Su último vagón.
Vi pasar el tren. Vi pasar el tren.
Mientras yo sigo esperando
mi última canción.

Amigo del pincel

Ey, amigo del pincel, tú que pintas en azul,
tú que esperas la luz.

Ey, amigo del color
que pintas el mejor perfume
a cualquier flor.

Ey, tú que hablas del amor.
Tú que hablas de la muerte.
Tú que hablas de Dios.

Ey, tú que hablas en silencio. Yo escucho tu mirada
escogiendo el color.
Ey… ¿De qué color me ves hoy?

Hay ceniza en tu zapato
y no me muevo
cuando te veo pensando.
Tú, que me enviaste a buscar
una canción en cada puerto

y la miga del pan.

Hoy traigo melodías susurradas
por mujeres que duermen de día.

Ey, préstame atención.
Le prometí a la más bella que tú la pintarías
escuchando esta canción.

Ey, amic meu.
Ey, tú que pintas en azul.
Ey, amic meu,
tú que esperas la luz.

El verano se nubló.
El mar cambia de color.
Que no se enfade el pintor.

El verano se nubló.
El mar cambia de color.
Que no se enfade el pintor.

El verano se nubló.
El mar cambia de color.
Que no se enfade el pintor.

Ey, no me atrevo a preguntar
de quién son esos ojos verdes
que no dejas de pintar.

Ey, qué bonita sonrisa envidiada
hasta por la propia Mona Lisa.

Ey, amigo del pincel
que presumes por llevar zapatos
de poeta francés.

Ey, cuéntame otra vez
la historia de aquel beso
pintando las Malgrats
desde Cala Fornells.

Ey, amic meu.
Ey, tú que pintas en azul.
Ey, amic meu,
tú que esperas la luz.

El verano se nubló.
El mar cambia de color.
Que no se enfade el pintor.

El verano se nubló.
El mar cambia de color.
Que no se enfade el pintor.

El verano se nubló.
El mar cambia de color.
Que no se enfade el pintor…

50%

Se quitó la ropa antes que mis deseos.
Descubrí sus entrañas con un solo beso.
Subimos tan alto que tuve miedo a bajar.

Los cobardes bajaron por la escalera de incendio.
Nosotros estábamos en el séptimo cielo.
Saltamos como suicidas sin protección.

Los coches estaban mojados,
50% en toda la Gran Vía.
La suerte estaba en los dados.
Tú sonreías.

Paramos un taxi que iba de gala.
Yo vestía traje azul eléctrico de resaca
y una chapa de Elvis, en el corazón.

Dejamos marchar todos los aviones.
Todavía quedaban muchas canciones
y un gran lazo rojo que envolvía tu colchón.

Los coches estaban mojados,
50% en toda la Gran Vía.
La suerte estaba en los dados.
Tú sonreías.

Planeamos robar un banco
y un cambio de imagen para escapar.
Códigos tatuados en los brazos y qué mentiras contar.

Fuimos amantes improvisados,
descubiertos por un conserje sereno y avispado.
Avíseme cuando despierte la ciudad.

Dejamos marchar todos los aviones.
Todavía quedaban muchas canciones
y una cuenta pendiente en el último bar.

Los coches estaban mojados,
50% en toda la Gran Vía.
La suerte estaba en los dados.
Tú sonreías. Tú sonreías. Tú…

El rompecabezas

Disculpen que no me presente.
Que no estreche sus manos.
Que no les mire a los ojos.
Disculpen si no me levanto.
Disculpen si no les sonrío.
Disculpen si voy a lo mío.

Disculpen las malas palabras.
Si les he gritado.
Si no les ha gustado lo que esta noche
hemos cantado.
Disculpen si no me despido.
Disculpen si cada uno va por su lado.

Disculpen por la pereza
de buscar entre todas las piezas
y no terminar el rompecabezas.

Disculpen si les he mentido.
Por el tiempo de descanso.
Por las risas no compartidas.
Disculpen si no me he peinado.
Disculpen si con la palabra amor…
Disculpen si con ella he jugado.

Disculpen si no bajo la luna.
Si de un beso no paro las guerras.
Si mis caricias no paran el hambre.
Disculpen por la tristeza.
Disculpen por la pereza
de no terminar el rompecabezas.

Disculpen por la pereza
de buscar entre todas las piezas
y no terminar el rompecabezas.

Cridaré el teu nom

Cridaré el teu nom,
fins que arribi al teu cor.
Fins que el dia torni vespre.
Fins que quedi sense veu.

Cridaré el teu nom.
Cridaré el teu nom.

Cridaré el teu nom
suplicant el teu amor.
La teva gelor.
Suplicant els teus petons.

Cridaré el teu nom.
Cridaré el teu nom.

Cridaré el teu nom.
Cridaré el teu nom
fins que les meves mans
agafin el teu cos.

I dir-te mirant als ulls. Com t ́estimi i t’he estimat.
Cridaré el teu nom. Cridaré el teu nom.

Cridaré el teu nom.
Cridaré el teu nom
fins que les meves mans
agafin el teu cos.

I dir-te mirant als ulls. Com t ́estimi i t’he estimat.
Cridaré el teu nom. Cridaré el teu nom.

Cridaré el teu nom. Cridaré el teu nom.

Palabras que nunca te he dicho

Serán éstas las primeras lluvias de septiembre.
Las que decorarán todas esas calles que desembocan
en el vientre del bar Soledad.

Serán éstas las primeras tardes de otoño.
Las que me llevarán a esconderme debajo
del viejo piano y su música de jazz.

Y quedan atrás las canciones de verano,
con la necesidad de volverlas a bailar.
Serán estos los primeros pasos después de un millar.
Los que nos regalen un pequeño descanso, para volverte a mirar.

Serán éstas las palabras que nunca te he dicho,
por miedo a sonrojar.
Siempre, siempre… quédate conmigo.
Eres mi necesidad.

Y quedan atrás las canciones de verano,
con la necesidad de volverlas a bailar.
Serán estas palabras las que nunca te he dicho,
con el miedo de volver a sonrojar.

Serán estas palabras las que nunca te he dicho,
por miedo a sonrojar.
Siempre, siempre… quédate conmigo.
Eres mi necesidad.

Serán éstas las tierras que juntos sembramos
con la magia de esperar.
Para coger el fruto con nuestras propias manos
y su nombre celebrar.

Y quedan atrás las canciones de verano,
con la necesidad de volverlas a bailar.
Serán estas palabras las que nunca te he dicho,
con el miedo de volver a sonrojar.

Dulce Jimena

Dejó en el suelo diez años de viaje.
Buscó un cigarro en su viejo traje.
Lo guardaba para la ocasión.

Se sentía parte del paisaje. Terciopelo negro.
Botas de ante. Treinta y ocho grados y no tiene calor.

Nubes de plata ocultan el sol.
Su mirada se deshace como hielo en alcohol.

Con miedo a un primer paso.
Miedo a que no lo quieran escuchar.
Miedo a no tener un vaso con quien brindar.

Rey de todos los vicios.
Conocedor de pocos oficios.
Todo el mundo habla de su buen corazón.

Marinero en tierra.
La pirata su única bandera.
Siempre se presenta como el Cid Campeador.

Nubes de plata ocultan el sol.
Oh, dulce Jimena… ayer te nombré en cada oración.

Con miedo a que no estuvieras. Miedo a esta estación.
Miedo a repetir tu nombre. A tú y yo.

Miedo a la eterna primavera.
Miedo a la luz de tu portal.
Miedo a «¿Dónde has estado?» y «¿Cómo estás?»

Oh, dulce Jimena. Oh, dulce Jimena. Dulce Jimena…

Madrid

Madrid es canción por escribir.
Mapa de metro por quemar.
Cualquier verso de Joaquín.

Madrid es madrugada sin ti.
Ventana de hotel.
Gran Vía sin fin.

Madrid es el cielo en tus dedos.
Dulce caramelo.
Vasito de anís.

Madrid es un kilómetro cero.
Es tierra del viajero
que trae en sus pies.

Es una noche de estreno
con zapatos de cristal.
Es la capilla de un torero.
Es un lienzo por pintar.

Madrid es la suerte en los dados.
Los restos de un naufragio.
Un silencio en el mar.

Madrid es el sueño de cualquiera.
Un beso a fuego lento.
Un cuento sin punto final.

Es una noche de estreno
con zapatos de cristal.
Es la capilla de un torero.
Es un lienzo por pintar.

Madrid es una guitarra descalza.
Una nube en tu espalda.

¿Dónde estabas tú?

Suenan las alarmas en toda la ciudad.
Hay un punto de encuentro si te quieres salvar.
Una alerta roja anunciada desde ayer.
La salida de emergencia es la puerta del cabaret.

Dame una pista diosa del amor.
Dame una pista sin condición.
¿Cuál es el secreto de un reloj que va al revés?
Hacia un futuro que arde… ¿No lo ves?

¿Dónde estabas tú? ¿Te acuerdas? ¿Dónde estabas tú?

Discos de vinilo. El rock a contra luz.
Guitarras preparadas para cuando llegues tú.
Explotan las hormonas en colores de ficción. Sueños sin pasaporte. Sin rendición.

¿Dónde estabas tú? ¿Te acuerdas?
¿Dónde estabas tú? ¿Te acuerdas? ¿Dónde estabas tú?

Dónde estabas tú cuando el volcán se desmadró.
Cuando el mar gritó tu nombre desde el último escalón.
Cuando ella te decía hazme el amor
y la Navidad entró desnuda en tu habitación.

La inocencia sin maletas se fue en auto stop,
cuando las chicas en la playa fumaban al sol.
Los aviones eran sueños para gente mayor.
Teníamos pipas y cervezas… y un stereo volador.

¿Dónde estabas tú? ¿Te acuerdas? ¿Dónde estabas tú?
¿Te acuerdas? ¿Dónde estabas tú?

Suenan las alarmas en toda la ciudad.
Hay un punto de encuentro si te quieres salvar.
Una alerta roja anunciada desde ayer.
La salida de emergencia es la puerta del cabaret.

¿Dónde estabas tú? ¿Dónde estabas tú? ¿Dónde estabas tú?

Navegando solo

Me he marchado y he dejado en tierra
todos mis problemas.
Ahora voy navegando solo,
solo con el viento.

Él no dice nada. Él no dice nada.
Escucha mi lamento.
Él no dice nada. Él no dice nada.
Escucha lo que cuento.

Me he marchado y he dejado en tierra
todo lo que quiero.
No, no soy un valiente,
enseguida vuelvo.

He de abrir mis velas.
He de abrir mis velas. Encontrarte amigo viento.

Acostaré al sol. Recibiré a la luna. Levantaré al sol.
Despediré a la luna. Y esperaré a que venga el viento
para que me lleve lejos.

Acostaré al sol. Recibiré a la luna. Levantaré al sol.
Despediré a la luna. Y esperaré a que venga el viento
para que me lleve lejos.

Tengo un vino que su precio es bueno
y su sabor no es malo.
Beberé a sorbitos cortos
o a tragos largos.

Esperaré el momento.
Esperaré el momento… de tenerlo claro.

 

Acostaré al sol. Recibiré a la luna. Levantaré al sol.
Despediré a la luna. Y esperaré a que venga el viento
para que me lleve lejos.

Acostaré al sol. Recibiré a la luna. Levantaré al sol.
Despediré a la luna. Y esperaré a que venga el viento…
Esperaré a que venga el viento… para que me lleve lejos.

Acostaré al sol. Recibiré a la luna. Levantaré al sol.
Despediré a la luna. Y esperaré a que venga el viento
para que me lleve lejos.

Acostaré al sol. Recibiré a la luna. Levantaré al sol.
Despediré a la luna. Y esperaré a que venga el viento
para que me lleve lejos.

Tempo
sinfónico

BLAU
2013